La confianza es un factor clave cuando se trata de hacer compras online. Todavía más si el vendedor y el comprador son particulares que no se conocen de nada. Si los dos individuos no pueden quedar, una vez pasada la fase de preguntas sobre el producto, llega la hora de hablar sobre el pago online. ¿Se recibe antes el dinero que el producto o al revés? ¿Lo hacemos con un ingreso en el banco? ¿Incluimos pagos por adelantado?

Todas estas preguntas surgen por desconfianza, ya que nadie quiere ser timado. Pero a grandes problemas, grandes soluciones. Por eso nació el contrato escrow, la forma de pago online más segura que existe. Consiste en que el comprador abona su dinero a la cuenta de un tercero, que lo guarda hasta que se confirma que el producto ha llegado correctamente y es como se deseaba. Es entonces cuando el dinero pasa a manos del vendedor, nunca antes.

Como diría el notario Francisco Rosales, puede que leer la palabra escrow no os despierte nada, pero sabiendo cómo puedes usar este tipo de contrato seguro que cambiará la cosa. Para ello, desgranemos un poco más qué ventajas tiene tanto para el comprador como para el vendedor:

Comprador

Garantía de que no pierdes el dinero a cambio de nada

Imposible darse a la fuga con tu dinero. Más que nada, porque el vendedor no tendrá tu dinero hasta que aceptes que lo que te envía es lo que querías.

Seguridad de que el producto es como se había acordado

Se acabó aquello de que te llegue algo roto o diferente a lo de las fotos y tengas que pagar igualmente por él, algo común en el pago por Internet. Con el contrato escrow, si no te gusta, el dinero depositado en la cuenta del tercero se devolverá al comprador.

Vendedor

Garantía de que recibes el dinero

Sabes que una vez que el producto llega correctamente al comprador, el dinero se abonará en tu cuenta. En caso de que se decida no pagar, se te devuelve el producto.

Nada de cambios de última hora en tu venta online

Cuando se llega a un acuerdo por un dinero en concreto es muy feo que después te pidan una rebaja. Y con la potestad del producto en las manos del comprador, puede que se acepte por el miedo del “o esto o nada”. Con esta forma de pago online si uno se echa atrás, no hay intercambio.

LemonPay usa el contrato escrow para sus transacciones y, además, lo perfecciona. ¿Cómo? Incluyendo la opción de transporte del artículo vendido y, por lo tanto, asegurando a ambas partes que el producto se recoge y llega al destino. Por si fuera poco, la devolución del producto en caso de no tener la aprobación del comprador no representará ningún coste adicional.

 

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