Los colchones de segunda mano son tan solo uno de los miles y miles de artículos que se pueden encontrar en las webs y aplicaciones especializadas en la compraventa de cosas usadas. Son muchos menos que la ropa, los gadgets tecnológicos o los libros, pero cada día hay personas que se plantean la opción de comprar un colchón usado. De hecho, en la sección dedicada a colchones de Milanuncios el día que se hace este artículo hay más de 20.000 puestos a la venta por toda España.

Algo tan personal como un colchón, donde tienes que dormir cada día, puede despertar ciertas dudas sobre si es buena idea adquirirlo usado. De hecho, también es algo que echa atrás a la hora de plantearse comprar ropa usada en buen estado. Para ayudarte a decidir, te resumimos las ventajas e inconvenientes de comprar colchones de segunda mano.

Ventajas de comprar colchones de segunda mano

La ventaja más importante a la hora de elegir un colchón de segunda mano es el precio. Las rebajas que se pueden encontrar son de centenares de euros y muchas veces ese colchón está prácticamente nuevo. Motivos como que no convence, se ha cambiado de piso o cama poco después de comprarlo o se ha heredado casi sin usar, entre muchos otros, los hacen unos artículos muy interesantes.

De hecho, aunque esté nuevo y dentro de un plástico, solo por haber tenido otro propietario ya obliga al vendedor a rebajarlo sobre su precio original para poder atraer a los vendedores. Y allí te puedes aprovechar de ello.

Además, la gran cantidad de colchones de segunda mano que hay en los sitios para vender cosas de segunda mano facilita que se puedan escoger las medidas y la marca casi como si estuvieras en un centro comercial.

Inconvenientes de comprar colchones de segunda mano

El foco de los inconvenientes de los colchones de segunda mano es que nunca se sabe a ciencia cierta qué uso se le ha dado. Si la persona que dormía sobre él tenía sobrepeso es posible que haya perdido su firmeza. Si era un niño quizás contenga resto de pis o los muelles estén desgastados de saltar encima.

Aunque hay muchos más ejemplos, estos nos dan una idea de por qué pueden no ser recomendables los colchones usados. Por un lado, la higiene. Además del pipí y otros fluidos, el sudor y las células muertas que se liberan al dormir terminan incrustándose en el colchón. Asimismo, son un hábitat ideal para ácaros y bacterias si no se tiene cuidado. Por otro lado, cada persona tiene su lado preferido a la hora de dormir, así como sus posturas y hábitos, como pasarse mucho rato sentado mirando el ordenador. Esto termina desgastando y hundiendo el colchón.

También se debe tener en cuenta que un colchón usado durante tiempo no durará tanto como nuevo, de manera que será lógico que esté rebajado, así que compararlo con el precio de tienda pierde sentido.

Conclusiones sobre comprar un colchón usado

Nuestra recomendación es que solo compres un colchón de segunda mano si te puedes asegurar que está casi nuevo o por estrenar. Para ello, habla con el vendedor, pídele fotos (o incluso vídeos donde se compruebe la rigidez del colchón) y pregúntale exactamente cómo se ha usado anteriormente.

Si el colchón lo tienes que comprar en una ciudad española lejos de la tuya y te gustaría tener 48 horas para comprobar que es tal y como te lo habían vendido antes de pagar, te recomendamos que compres con LemonPay. Te evitarás sustos y disgustos.

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